ADVERTENCIA: Si lo único que te interesa de Japón son los tebeos, los videojuegos y los teléfonos móviles, ya puedes ir alejando tu desagradable trasero de este blog, porque no eres en absoluto bien recibido. Este es un blog sobre pordioseros, edificios asquerosos, viejas con forma de ele y resacas brutales con sake de pésima calidad.

viernes, 7 de noviembre de 2008

MI VIDA DIARIA EN OSAKA. ARTÍCULO DEDICADO A UNA DE LAS MEJORES COMPAÑERAS DE TRABAJO DEL MUNDO.

Éste es un artículo que no tenía pensado realizar, pero como una de mis lectoras más apreciadas me lo ha pedido, voy a hacer una descripción de como es mi vida cotidiana en Japón para que os hagáis una idea.

De primeras, cada día tengo que madrugar porque en el alquiler que pago por alojarme en la residencia de estudiantes va incluido el desayuno y es hasta las 8 y media. El desayuno es de una calidad excelente y consiste en dos platos pequeños que varían cada día y que pueden ser crepes, salchichas, huevos con bacon, frutas con yogurt, etc., y luego puedes comer todas las tostadas con mantequilla y mermelada que te de la gana y todo el arroz que quieras y café y té, así que intento comer hasta reventar para luego hacer una comida a mediodía ligera porque la comida la tengo que pagar yo; hay días que aparte del café y el té, el arroz y los dos platos principales me he llegado a comer doce rebanadas de pan de molde, la idea principal es acumular reservas energéticas para cuando llegué la crisis definitiva del capitalismo y volvamos de repente a la edad media.

La clase empieza a las diez con lo cual tengo una hora y media para ducharme, estudiar un poco e ir a la escuela andando tranquilamente(tardo unos cuarenta minutos) siguiendo la ruta que se indica en el primer artículo en este blog. Por la calle escuchando una radio de los ochenta que me regaló Kikukawa y que utilizaba ella cuando vivía en Valencia. Hay una emisora japonesa que hace un programa para aprender un idioma diferente cada media hora. Aunque también hay de idiomas como ruso, alemán, coreano y chino que no los entiendo, los otros idiomas sí que los entiendo (español, español de Argentina, español de Méjico, italiano, francés, inglés, inglés británico, inglés de negocios, etc.), así que como los programas son en japonés y en el idioma estudiado, escucharlos me sirve bastante para aprender japo.

La habitación en mi residencia está bastante bien. Estaba limpia cuando llegué y no es demasiado pequeña, es como una habitación normal de hotel, lo único malo es que los baños son compartidos, pero los limpian a menudo así que no puedo quejarme. En mi residencia hay sobretodo chinos muy ruidosos. Saludo educadamente a todos, sólo me hecho amigo de un tipo de Taiwan. Hay cuatro o cinco occidentales (dos franceses, un canadienses y dos yanquis) que siempre se sientan juntos a la hora del desayuno y de la cena y hablan entre ellos en inglés, pero yo nunca hablo con ellos, los occidentales no me gustan, son mala gente y tiraron las bombas atómicas sobre Japón, derrocaron a Allende y quieren matar a Chávez, han llenado el mundo de contaminación y de desigualdades sociales con su capitalismo de mierda, así que prefiero no tratar con gente tan malvada.

Pateo a la escuela en la cual el 80 por ciento son chinos pero también hay bastantes coreanos y taiwaneses junto con una chica de la India, un tipo francés y un alemán. El francés se queja de que estudió lengua y cultura japonesas durante 5 años en su país, luego trabajó un año en Japón, y aún así no es capaz de hablar japonés correctamente y eso le angustia. Dice que el japonés es demasiado difícil, hay demadiadas maneras de decir lo mismo. Los chinos se pasan el día hablando chino entre ellos así que nunca aprenderán japonés. Lo mejor de mi clase son unos chinos aperillados que incluso en clase, cuando la profesora les pregunta en japonés, se ponen a hablar en chino entre ellos, qué ha dicho la profesora, no lo sé, tradúcemelo, eres idiota, etc...

Las chicas orientales de la escuela a menudo me piden que me haga fotos con ellas, y en los descansos ocurre con frecuencia que entra una chica de repente a mi clase, mira hacia todas partes disimuladamente como haciendo ver que anda buscando algo, y luego se queda observándome, hastq que vuelvo mi mirada hacia ella y se asusta y sale corriendo. Suelo recibir bastantes insinuaciones, pero siempre las rechazo con la mayor amabilidad posible. No me siento orgulloso, pues sólo se interesan por mí sin conocerme porque soy blanco y de ojos claros. Sólo me siento orgulloso de Kikukawa porque es la mejor persona del mundo, y me conoce bien, y aún sabiendo que soy un tipo despreciable, me quiere.

Me han puesto en el grupo de menor nivel porque hice la prueba casi nada más llegar de Valencia tras 30 horas de viaje y haber dormido dos noches seguidas en aviones y autobuses, pero soy el mejor alumno del grupo. Estoy aprendiendo rápido porque las clases me han costado una pasta y me las tomo en serio y aprovecho tosdos los momentos posibles del día para estudiar: cuando voy en tren, cuando espero a Rie en el parque, en casa antes de dormir, etc. Soy consciente además de que la mayoría de los japoneses trabajan más de 10 horas al día y yo no hago otra cosa que estudiar, de manera que me esfuerzo bastante (aunque dentro de poco, cuando reciba el carnet de guiri, tengo pensado empezar a buscar un curro). Casi todos los días hablo con Rie casi exclusivamente en japonés, así que mi nivel mejora día a día, y además las clases son muy buenas y los profesores excelentes. Cuando hablo japonés con gente del grupo intermedio noto que mi nivel es igual de bueno que el suyo o superior, en todo caso todavía tengo tiempo para seguir mejorando.

La clase termina a las tres, y mi papeo es siempre un sandwich o algo sencillito y baratito porque lo pago yo. Cojo el cercanías que me lleva al centro de Osaka y espero a Rie en algún parque entre pordioseros mientras hago los deberes, Rie aparece sobre las cuatro y media y damos un paseo, me ayuda con el japonés, tomamos una chela o un café y a las 7 y media u 8 nos despedimos, bastante pronto porque Rie se levanta a las 5 y pico entre semana para ir a currar. Vuelvo a coger el cercanías hasta la escuela, y desde la escuela camino media hora hasta casa, en casa me espera una cena deliciosa. Podría ir e metro a casa directamente pero me costaría 5 euros al día, haciendo la combinación de cercanías y andar 40 minutos me cuesta 3 euros y prefiero ahorrarme la diferencia para las excursiones y tajas del fin de semana.

Igual que en desayuno, en la cena de la residencia hay dos platos principales que cambian cada día y que son excelentes, y además puedo comer todo el arroz y la sopa que me de la gana, así que me pongo las botas. La comida japonesa es maravillosa en todas partes y muy barata. Sorprende que en un país tan industrializado se siga comiendo tan sano y tan bien. Dentro de poco escribiré un artículo al respecto.

Los viernes por la noche me voy con Rie a pirular por el centro de Osaka y a tomar cervecitas y a ver tipos curiosos. Los sábados y domingos, o bien se hace una taja en casa de algún colega de Rie, o bien nos vamos de excursión, normalmente a Kyoto o a Nara. Dos ciudades monumentales patrimonio de la humanidad, ambas a sólo media hora en tren de Osaka, las dos ciudades más bonitas de Japón, es como vivir a media hora en tren de Santiago de Compostela y Granada, o de Segovia y Córdoba.

1 comentario:

Maria dijo...

Muchas gracias es exactamente lo que queria leer y que me lo dediques me ha emocionado y todo y mira que yo soy Fria y Calculadora y esas cosas no me suelen afectar... jejeje. Un articulo excelente. ^^ Gracias