Unas cuantas vistas más del río.
lunes, 15 de junio de 2009
ARQUITECTURA JAPONESA MODERNA: OSAKA
Unas cuantas vistas más del río.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
miércoles, 5 de noviembre de 2008
LOS PORDIOSEROS DE TENNOJI
Uno de los barrios más interesantes de Osaka para ver pordioseros es el de Tennoji, un sitio que descubrí por casualidad ya el tercer día de mi estancia en Japón y que es una auténtica delicia para aquellos que somos aficionados a disfrutar de la contemplación de estos pobres seres. (Nota del editor: las insensibles y frívolas opiniones expresadas por el autor de este artículo pertenecen exclusivamente al autor de este artículo y no reflejan la verdadera opinión del autor de este artículo, cuyas verdaderas opiniones están reflejadas en un artículo de otro autor. Los abogados del autor de este artículo nos han confirmado que el autor de este artículo en realidad se siente apenado por la triste realidad cotidiana de los que carecen de una casa, y culpa a la crisis mundial creada por Zapatero de la existencia de tantos pordioseros en Osaka.)

Pero volviendo al tema de los pordioseros, uno de los secretos del éxito del sistema educativo japonés es que los niños son llevados de excursión a Tennjoji, desde la más tierna infancia, para intimidarles con la contemplacíón de lo que podrían convertirse si ya desde pequeños deciden no seguir las bondadosas órdenes de la señorita Pepis.

En Japón he visto por primera vez un tipo de mendigo que se hace pasar por basurero para recoger ellos mismos los desperdicios de más calidad. Y es que, la famosa competitividad del mercado laboral y de la economía japonesa, se reproducen también en otros ámbitos de la vida de esa nación.
Para finalizar el reportaje, nada mejor que un paseo por Shin Sekai, un lugar muy cercano a Tennoji cuyo nombre quiere decir "Nuevo Mundo".
Resulta que ese lugar surgió en los primeros años del siglo XX alrededor de una torre estilo Torre Eiffel que en su momento era el edificio más alto de Osaka. Esa construcción fue un hito tecnológico en su momento, y junto a las tiendas de alrededor, en las que a menudo se exponían los más sorprendentes inventos y las nuevas tecnologías que por aquel entonces llegaban a Japón desde Norteamérica, hizo furor entre los habitantes de Osaka, que llegaban a esta zona de la ciudad dispuestos a sumergirse en la vorágine de ese nuevo mundo.
Pues bien, hoy Shin Sekai es un lugar que el tiempo parece haber olvidado. El colorido de estas fotografías se debe a que mi cámara está estropeada y sólo funciona en modo pictórico, que es una función de la cámara que acentúa los colores para darle a las fotografías un toque pintoresco. Hoy en día éste es uno de los barrios más decadentes de Osaka, y sus polvorientos callejones albergan los más sórdidos recreativos, fritangas y tugurios que uno pueda imaginar, con gran cantidad de individuos siniestros deambulando por sus calles en actitud sospechosa. De hecho, se considera que los índices de delincuencia de esta zona son los más altos del país nipón, aunque ello sea probablemente equivalente a los índices de delincuencia de un barrio normal de Valencia.
viernes, 24 de octubre de 2008
SENDERISMO POR LOS SUBURBIOS INDUSTRIALES DE JAPÓN
Cuando la gente imagina una ciudad japonesa lo primero que le viene a la cabeza son rascacielos y luces de neón, pero eso eso no es totalmente cierto. Por supuesto que hay bastante de eso, pero sólo en el centro, y fuera del centro sólo en las grandes avenidas y alrededor de las estaciones de tren. En realidad en Japón, quizás debido al riesgo de terremotos, hay menos rascatas que en la mayoría de los países de alrededor. La principal característica de las ciudades japonesas no son los edificios altos, sino el hecho de que éstos pueden estar en cualquier sitio. O mejor dicho, cualquier edificio puede estar en cualquier sitio. Puede haber una fábrica junto a un colegio, una vía de tren pasando por encima de un antiguo templo budista, una máquina de cocacolas en la cima de una montaña, un santuario sintoísta en el patio interior de un bloque de apartamentos o una autopista atravesando un rascacielos por dentro.
Hasta que aparece el siguiente tren unos minutos después, se trata de trenes setenteros, puntuales y eficaces pero que hacen un ruido infernal. Por el día son simplemente estridentes, por la noche recuerdan a los latidos de corazón humano tal como suenan en una película de terror, y no sé por qué, pero cuando vuelvo a casa cada noche después de encontrarme con Rie, caminando por esta zona oscura y solitaria en la que a veces sólo me cruzo con un japonés tarado que practica en mitad de la zalle con una catana, me vienen imágenes de la película del Resplandor.


Bicicletas + transporte público + árboles. Seguro que muy pocos de vosotros habéis visto nada igual en vuestra vida, ¿eh? Yo les llamo "bosques de bicicletas", y están en todas partes. Aquí todo el mundo tiene una bici, no importa que sean viejos, pordioseros, ejecutivos, ricos, pobres, madres con su hijo en brazos, colegialas con faldas por el ombligo, yakuzas, te los ves pirulando tranquilamente por la calle en bici mientras hablan por el móvil con la otra mano. Más ejemplos de bosques de bicicletas aparcadas en mi barrio.

Viniendo de un país en el que no eres nadie si no conduces un automóvil de fabricación alemana, me parece estar en el cielo. Aunque los barrios japoneses son horriblemente feos y apenas cuentan con calles peatonales, ni siquiera con aceras, son lugares tranquilos por los que apenan pasan coches, se puede ir andando por mitad de la calle en la mayoría de los barrios de Osaka porque pasa un coche cada tres o cuatro minutos y suelen ir bastante despacio.
Pero en este punto, tras quince minutos de agradable paseo, se termina la vía verde, puesto que llegamos a la estación. La estación es uno de los edificios más importantes de las ciudades japonesas, pues la mayoría de los japoneses pasan casi más tiempo transbordando de un sitio a otro que en su casa. Por eso cuando bajas del tren en una ciudad japonesa en vez de aparecer en la calle sales directamente a una galaería comercial llena de restaurantes y tiendas de todo tipo. La mayoría de esas galerías comerciales son lugares odiosos, con establecimientos de ropa de marca y franquicias de café de estilo pretendidamente afrancesado. Pero la galería comercial de mi barrio está bastante bien porque es una galería normal con tiendas normales de barrio, llena de negocios cutres y cochambrosos como fruterías y verdulerías regentadas por viejas medio podridas, y gente sospechosa deambulando a pie o en bicicleta.

Señores, la línea de tren que vemos en la fotografía anterior es el tren bala, el shinkansen, el que ha sido durante 30 años el tren más rápido del mundo y que jamás ha tenido un accidente, entrando en Osaka a dos metros de las casas, en un barrio residencial de clase trabajadora con multitud de viviendas apiñadas entre sí. Tanta tontería con que si el AVE ha de entrar en Barcelona en subterráneo o circunvalando la ciudad. Nada, para no discutir más, superemos a los propios japoneses, y ya que no les podemos superar en velocidad, hagamos que que pase por dentro de la sagrada familia.
Pues nada, ya hemos llegado al fin de la ruta. Estamos en Shin Osaka (Nueva Osaka) barrio setentero que surgió alrededor de la estación del tren bala de Osaka. El lugar en el que se encuentra mi escuela. Por qué el barrio es tan feo, y por qué hay una pasarela peatonal en un lugar en el que se puede cruzar perfectamente la calle por el paso de cebra. Son preguntas que contestaremos en posteriores artículos de este blog.